Comenzó el otoño y las temperaturas bajan; al rato llega el invierno y ni nos provoca salir de casa. Es cuando sólo queremos estar metidas en la cama arropadas hasta el cuello tomando una buena taza de chocolate caliente ¡Pues no! Las estaciones frías son en la que probablemente subimos más de peso, ya que nos provocan las comidas más grasosas y las bajas temperaturas nos hacen movernos más lento y sin ánimos para la actividad física.

Fuera la fiaca , hoy te contaremos qué ejercicios podés hacer dentro de casa o en lugares techados para sacarle provecho al otoño y el invierno y llegar al verano regia, con una silueta envidiable.

Saltar la cuerda

Con una sola sesión de 30 minutos saltando la cuerda podrás quemar hasta 300 calorías, aproximadamente lo mismo que si lo harías corriendo. Es una actividad redivertida y te acordarás de tu infancia. Tené en cuenta no debes hacer este ejercicio si tenés problemas en las rodillas o tobillos porque es una actividad de alto impacto. Como todo aeróbico, al principio si no estás entrenada te costará un poco, pero luego tomarás el ritmo.

Subir escaleras

Si vivís en un departamento o casa de varios niveles, sacale provecho a las escaleras. Es un excelente ejercicio para mejorar tu condición pulmonar y fortalecer las piernas y los glúteos, si eres constante notarás cómo se estilizan estas partes del cuerpo.

Fierros con botellas de agua

Levantar peso siempre es bueno para tonificar los músculos. Olvidate de ese mito que si levantas fierros te pondrás como “Conan El Bárbaro”. Si no tenés pesas en tu casa, cogé dos botellas de un litro de agua, llenas por supuesto, esto equivale a un kilo de peso. Podés comenzar con botellas de medio litro e ir subiendo la intensidad con el tiempo. Recordá que debes ser responsable, exigile al los músculos pero no exagerés.

Abdominales con una silla
Comenzá sentándote justo a la mitad de la silla, sujetate de los lados para tener un apoyo y, haciendo fuerza en tu centro, subí las piernas de manera alternada manteniendo la escuadra tanto en la pierna que sube, como en la que se queda abajo. Después de diez repeticiones intentá subirlas al mismo tiempo, cuidando siempre que tu espalda esté recta y que el esfuerzo lo estés haciendo en la zona correcta.